Un buen diseño solo vale lo que vale su ejecución.
Por eso en COMSPAIN la fabricación no es un proceso que se externaliza y se olvida: nuestros ingenieros especifican los materiales, redactan el plan de inspección y ensayos, controlan la calderería, la soldadura y el mecanizado, y firman cada equipo antes de expedirlo.
No fabricamos siempre en el mismo sitio, y eso es una ventaja para el cliente, no una debilidad. Trabajamos con acuerdos de colaboración con talleres de calderería y mecanizado en distintos países, y para cada proyecto elegimos —o montamos— el taller más adecuado, muchas veces cerca de la propia planta del cliente. Eso reduce plazos y costes de transporte en equipos de gran tamaño, y facilita que el cliente visite la fabricación sin tener que viajar a España.
Lo que no cambia de un taller a otro es el control: nuestro propio equipo de calidad se desplaza o supervisa a distancia cada fabricación, con las mismas exigencias de materiales, soldadura y ensayos en Marruecos, Egipto o Indonesia que en un taller en España. Calidad europea, dondequiera que se fabrique.
El resultado es el mismo que llevamos entregando desde 1976: equipos que llegan a planta completos, probados y documentados, y que siguen girando décadas después.